Hablar de presupuesto en Honduras a veces suena complicado o incluso frustrante, especialmente cuando el ingreso no siempre alcanza. Sin embargo, tener un presupuesto mensual no es solo para quienes ganan mucho dinero, sino para cualquier persona que quiera tener control, reducir el estrés financiero y avanzar poco a poco hacia sus metas.
La buena noticia es que hacer un presupuesto en lempiras sí es posible y sostenible, si se adapta a nuestra realidad.
¿Qué es un presupuesto mensual?
Un presupuesto es simplemente un plan para decidir cómo vas a usar tu dinero antes de gastarlo. Te permite saber:
-
Cuánto dinero entra
-
En qué se está yendo
-
Qué ajustes necesitas hacer
No es una herramienta para limitarte, sino para tomar mejores decisiones.
Paso 1: Identifica tus ingresos reales
El primer error común es sobreestimar lo que se gana. Aquí debes anotar solo los ingresos seguros del mes, por ejemplo:
-
Salario
-
Comisiones promedio
-
Negocio propio
-
Apoyo familiar fijo
💡 Consejo hondureño: si tus ingresos varían, usa el promedio de los últimos 3 meses y trabaja con esa cifra en lempiras.
Paso 2: Anota todos tus gastos mensuales
Aquí está la clave para no fallar. Divide tus gastos en dos grupos:
Gastos fijos (casi no cambian)
-
Alquiler o cuota de vivienda
-
Agua, luz, internet
-
Transporte
-
Colegiatura
-
Préstamos o créditos
Gastos variables (sí cambian)
-
Alimentación
-
Gasolina
-
Compras personales
-
Salidas, comida rápida
-
Gastos imprevistos
👉 Muchos hogares hondureños fallan en el presupuesto porque no anotan los gastos pequeños, los famosos gastos hormiga.
Paso 3: Resta gastos a ingresos
La fórmula es sencilla:
Ingresos – Gastos = Resultado mensual
-
Si el resultado es positivo: vas por buen camino
-
Si es negativo: necesitas hacer ajustes
Este ejercicio te da una foto real de tu situación financiera.
Paso 4: Incluye el ahorro como un gasto obligatorio
Uno de los errores más comunes es ahorrar “si sobra”. En realidad, el ahorro debe ser parte del presupuesto, aunque sea poco.
💰 Recomendación realista en Honduras:
-
Empieza con el 5 % o 10 % de tus ingresos
-
Auméntalo cuando sea posible
-
Destínalo primero a un fondo de emergencia
Paso 5: Ajusta el presupuesto a tu estilo de vida
Un presupuesto que no se adapta a tu realidad está destinado a fallar. Pregúntate:
-
¿Qué gastos puedo reducir sin afectar lo esencial?
-
¿Hay pagos que puedo reorganizar?
-
¿Estoy usando crédito para gastos que debería pagar en efectivo?
El objetivo no es eliminar todo disfrute, sino equilibrar prioridades.
Paso 6: Lleva control y revisa cada mes
No basta con hacerlo una sola vez. Revisa tu presupuesto:
-
Cada semana
-
Al cierre del mes
-
Ajusta según cambios de ingreso o gastos
Puedes usar:
-
Libreta
-
Excel
-
Apps de finanzas
-
Notas del celular
Lo importante no es la herramienta, sino la constancia.

